domingo, 7 de octubre de 2012

Entrevista a Luis Montañá Alsina (1ª Parte)


Este país ha sido y es cuna de buenos dibujantes. Hay que tener mucha suerte para dibujar ese personaje ya consagrado por el que luego serás recordado eternamente o crear uno que se haga tan popular que traspase las fronteras del tiempo y la moda.  De hecho cualquier tebeo perdura al ser leído. Desde este blog entrevisto a Luis Montañá Alsina (1943), un profesional de la historieta de aventuras en cualquier género que tal vez no tuvo esa gran suerte que nombramos, pero que merece ser recordado. Además con el nuevo auge de reediciones de clásicos ya se esta tardando en recuperar su personaje estrella: Ray Benson. Hoy lo conoceremos un poco más.

ENTREVISTA A
LUIS MONTAÑÁ



 El autor en una de sus salidas para dibujar. Lugar Vila Olímpica

-¿Cuáles fueron tus lecturas infantiles en cuanto a historieta se refiere?
El que me gustaba más era “el Cachorro” de Iranzo. Recuerdo que me fabricaba barcos piratas con corcho para jugar. En mi casa de la infancia teníamos un lavadero grande de unos dos metros, metía los barcos dentro que llevaban velas de ropa y todo. Soplando o con un abanico los hacía mover, chocarse y toda la guerra. Todo venía de la afición al Cachorro.

-¿Y de más mayor?
Entonces me gustaba mucho Paul Gillon, Victor de la Fuente, Gir y su Teniente Blueberry, Alex Raymond y su Rip Kirby. Como estilo el mejor el de Jean Giraud (Gir)
   
-La afición por dibujar te viene desde niño puesto que llegaste a dibujar tebeos enteros (con tu propio guión y rotulación) de humor y ciencia ficción por gusto.
Hacía tebeos sin tener ninguna formación para distraerme. Dibujaba en la mesa del comedor. Sin estudio ni nada, y me ponía a dibujar hasta que mi madre me decía venga recoge  que hay que poner la mesa.

-Enric Badía Romero me contó que en sus inicios lo hacía todo a tinta directamente que ni sabia que se hacía primero el boceto.
Y yo ni sabía que se podía girar el papel. Pensaba que para hacerlo bien tenías que tener el papel recto y que sino era hacer trampa. Hasta que vi que girándolo me iba mejor para según que línea, pero primero no. La hoja recta.

-Además tuviste el valor de enseñarlos a Toray sin cita previa ni nada.
No me acuerdo si llame, pero me presente allí con unas muestras copiando un poco a Hazañas Bélicas. Pero claro estaba muy verde. Me decían: practique, venga el año que viene.

-Sin embargo tus primeros trabajos no tenían que ver con la historieta y si con “la prehistoria” de las artes gráficas.
Debido a que no estaba muy formado en el dibujo de historietas empecé a trabajar dibujando en artes gráficas. Con imprentas, haciendo rótulos a mano, antes de que saliera Letraset. No ya el ordenador, Letraset. Hacía rótulos para tarjetas e impresos a mano. Luego ya salieron aquellas plantillas para hacer letras y el Letraset. Hacía el dibujo para anuncios de revistas, cosas publicitarias, dibujo comercial de envases de caramelos, de patatas fritas... La serigrafía.
También hice bastantes escudos en serigrafía. Los hacía con papel vegetal, y para cada tinta tenía que hacer un dibujo aparte. Con las cruces de registro hacía primero el dibujo, luego el papel vegetal encima y si tenía que ir de amarillo, a rellenarlo de negro, si tenía que ir de azul a rellenarlo de negro. Rellenar del mismo color los distintos dibujos que tenían que ir a diferentes colores.

-Te presentaste a concursos en Badalona tu ciudad natal. En el I Salón de Arte Juvenil (1958) y el segundo (1960)  ganando en ambos el tercer premio. Ya en 1963 ganas el concurso de carteles de la fiesta mayor de esta población.
Aun no tenía mucha técnica y el dibujo era solo a lápiz en el primero. Era un dibujo de una masía, de una casa de payes, hecho en directo. El del Segundo Salón, era a tinta y aguada, y los carteles eran hechos con gouache (témpera).
Y más tarde en otro concurso de carteles en la Caja de Pensiones (1969) conseguí un accésit. Era por afición, me presentaba a un concurso, hacía el cartel y si ganaba mejor (risas).

-Tuviste que trabajar en el negocio familiar
Si por eso empecé un poco tarde a dibujar. Mi padre tostaba café, tenía un negocio de torrefacción, pero a mi ya me tiraba el dibujo. Por eso participaba en los concursos y dibujaba las páginas de historieta en casa. Todos los ratos que tenía los aprovechaba para dibujar. Aprendí a base de practicar y de fijarme en los detalles de otros buenos dibujantes.

-Solo con el apoyo de tu mujer te decides a dar el paso de dedicarte a lo que te gusta: dibujar.
Rompí con todo. Me plante y empecé con lo de la publicidad. Y no sabía nada. Iba a las imprentas y artes gráficas y enseñaba una muestra. Esto es una cadena, cuando tienes más cosas hechas, ya tienes el muestrario, el book. Aprendía sobre la marcha porque no tenía ni idea ni de cruces, ni de líneas de registro. Le hacía algo a un cliente y luego me decía hombre, esto hubiese quedado mejor si mi hubieras marcado las líneas de registro. ¿Y esto que es? Me lo explicaba. Aquí me marcas el sangrado porque si al imprimirse se mueve, dibujas un poco más de fondo y así no se ve, porque si cortas muy justo...
A base de hacer uno mal, el cliente me lo decía, lo arreglaba y al siguiente ya lo hacía bien y quedaba como un señor.

-Tiempos difíciles ya que al principio te presentas a Editoriales como Toray y Bruguera sin resultados. Es por esto que te dedicas más al campo de la publicidad, y otros curiosos encargos como dibujar piezas de barcos para un catalogo, o corrección de mapas. Cuéntanos un poco.
Es que me metía en todo, lo del catalogo era a base de hacer fotos a las piezas.  Entonces hacía el dibujo sobre la foto a tinta con rotring y luego en la misma foto se sumergía en ferricianuro. Con el ferricianuro desaparecía la fotografía y quedaba el papel de foto blanco con el contorno y rayas de todo lo que había dibujado.  Luego tenía que secarse, pero el papel de la foto se abarquillaba. Con mi mujer las poníamos en el suelo, todo el suelo lleno de fotos secándose con peso a los lados para que se aguantaran sin doblarse. Un show. Hice catálogos de barcos, de lámparas, etc...

En diferentes momentos de su vida Lluís Montaña se ha dedicado a la publicidad. Aquí podemos ver algunos de sus trabajos en diferentes épocas.

-¿O corrección de mapas?
Era para una agencia de publicidad de Badalona que estaban especializados en mapas y diapositivas para anuncios en los cines que también hice. En los mapas que me ocupaban toda la mesa del comedor se trataba de corregir todo lo nuevo. Por ejemplo si había una calle nueva tenía que actualizarse. Me daban el mapa antiguo original en papel vegetal y lo tenía que ir rectificando por ejemplo si habían recortado una calle, aquí han hecho una escalera... Tenía que hacer desaparecer la línea de tinta china y hacer la línea nueva por donde pasaba la calle. Era un trabajo de chinos. Añadir lo nuevo o quitar lo viejo pero no podías tapar con gouache, tenía que ser rascado para que el mapa en papel vegetal quedará transparente igual. Con el gillete rascando en plano sin cortar para hacer desaparecer la tinta china, con la uña lo aplanaba un poco para que no hubiera porosidad y podía dibujar encima. A veces colocaba papel vegetal encima del original si había una gran superficie del mapa que había cambiado y por consiguiente retocar. Cortaba el trozo que estaba mal en el original y pegaba el retocado. Todo esto lo aprendí a base de correcciones del mismo cliente. Mientras duró el trabajo no pudimos comer en la mesa del comedor.

-Tu primer trabajo publicado fue la tira cómica “Ahí va... la chispa de Montañá” en  la revista Platea. ¿Qué sentiste?
Era un cliente, un impresor de Badalona, Gráficas Bel. Publicaba una revista local sencillita y me dijo, como le hacía los anuncios, si no me atrevería a hacer alguna tira. ¡Eso era lo que me gustaba! Y le dibujé una tira de tres o cuatro viñetas que salía en cada revista. Ahí va... la chispa de Montañá era una sátira de las cosas que sucedían por Badalona. Recuerdo una de un recital que hubo de rock, al que asistí y vi que estaba lleno de bafles. En aquel tiempo eran altavoces muy grandes... La tira era de uno que estaba en el escenario, y buscaba, tiraba bafles por aquí y por allá, diciendo ¿Pero donde están los músicos? Cosas de la vida cotidiana de Badalona.
Al verlo publicado era como un niño con zapatos nuevos. Me gustó mucho publicarlo y me creció más la afición por publicar. La publicidad me gustaba más que otras cosas porque también era dibujar. Me daba la libertad de estar trabajando en casa a mi aire, escuchando música. Aunque fueran más horas que si hubiese ido a trabajar algún sitio. Cuando había que entregar, trabajaba hasta los fines de semana. Lo hacía a gusto pero no era exactamente lo que quería e iba practicando la historieta en mis ratos libres.

-1970 marca un punto en tu carrera ya que contestas a un anuncio en el diario en el que se buscaban a dibujantes. ¿Cómo fue la experiencia?
El anuncio era de Joan Boix que en aquel tiempo ya era un profesional. Había empezado a los 13 o 14 años a publicar. No lo conocía y respondí a ese anuncio. Resultó que casi éramos vecinos. En aquella época había mucho trabajo, tenía un chico y algún otro más que le pasaba los dibujos a tinta. Boix hacía los trabajos a lápiz y yo también los pasaba a tinta. Empecé a acostumbrarme a dibujar a lápiz. Fui progresando, al final ya hacía las dos cosas. Nos lo pasábamos bien y aprendí mucho. Puedo decir que gracias a esto y a sus consejos, me metí en la historieta, porque sino solo no hubiese cogido la práctica que necesitaba.

-Con Joan Boix llegaste a crear unos estudios llamados Boix-Montañá que duraron un año.  ¿Qué cómics hicisteis? ¿Y trabajos de publicidad o otros?
Más adelante cogimos un estudio ya que nos hicimos muy amigos. Compramos un estudio pequeñito cada uno en un ático. Estaban contiguos y dijimos ¿Por qué no los juntamos? Lo que no pueda hacer uno lo hace el otro. Él no hacía publicidad y yo sí, y yo no sabía tanto de la historieta y él sí. Juntos podíamos abarcar más y coger más clientes. Diversificar. Abrimos una puerta entre los dos estudios. Uno era para dibujar y en el otro hicimos un despachito para atender a la gente. Estuvimos un tiempo así.
Lo que se hacía allí de cómic era más bien de Boix, y yo también le ayudaba. Si había un pico de trabajo le ayudaba y a la inversa también con la publicidad.

-Incluso llegasteis a contratar a otros dibujantes como Miguel Bultó, José Torres y un joven Rubén Pellejero. ¿Era época de mucho trabajo?
En aquel tiempo se ataban los perros con longanizas. Seria 1976,  había mucho trabajo y estaba mejor pagado. Luego se congelaron precios. Yo la pena que he tenido siempre es que al empezar tarde, la cosa ya no iba tan boyante.
Eran trabajos para el extranjero, normalmente Francia, para la agencia Arédit-Artima.

-Tu carrera como dibujante comienza a despegar en 1972 las historietas de temática terror erótico. La primera fue “Sangre verde” para la editorial italiana Evilpress. 243 páginas tamaño bolsilibro. ¿Cómo fué esta experiencia en un cómic tan extenso? ¿Cómo conseguiste este encargo?
Con Juan teníamos el trato de que por un lado colaborábamos juntos, pero si encontrábamos trabajos por nuestra cuenta cada uno a lo suyo. Respondí a un anuncio en La Vanguardia en el que buscaban dibujantes. Había venido un editor de Italia y se hospedaba en el hotel Colon frente a la catedral. Fui a ver al señor para enseñarle unas muestras y me dio un guión de buenas a primeras. Un guión en Italiano. Me tuve que comprar un diccionario y me lo fui traduciendo. El Italiano ya se entiende bastante pero había algunas palabras que no. Recuerdo la anécdota de que salía una mariposa que se dice farfalla. Claro dibuja: “una farfalla se posó” ... ¿Qué será?.
Las páginas eran de una viñeta, dos o tres ya que el tamaño era reducido, tamaño Pocket. Era tema erótico y un poco de terror. Los dibujos que hacía entonces estaban verdes y me pregunto como llegaron a publicarlos pero estaban encantados y  me fue de mucha práctica.  Con Juan había cogido práctica de pasar a tinta, algo de lápiz, pero claro no de un guión entero. Hice un par o tres más de guiones con este editor pero como suele pasar en este oficio acaban saturados y se acabó.

-En 1973 realizas algunas historietas cortas de terror para Ursus Ediciones y su revista “Terror Gráfico”. En ellas todo el guión también es tuyo. ¿Aun conservas este material?
Eran unos guiones cortos de tres a siete páginas. Aquí el guión y dibujo eran míos con mis derechos de publicación. En estas historias tenía más tiempo y ya estaban más cuidadas. No era como lo otro que lo tenías que hacer a destajo en un tiempo record. Era un proyecto mío, lo cuidaba. Los guiones los hacía los fines de semana, después de pasar toda la semana trabajando con historietas de encargo. Al terminarlos los ofrecía y Ursus los publicó.
De todo esto que era con derechos míos conservo los originales. Lo otros no porque en aquel tiempo los editores se quedaban los originales de los dibujantes noveles.


-Un año prolífico ya que también trabajas para la Editorial Bruguera en la revista Tio Vivo con series policíacas con guiones de Eugenio Sotillos. ¿Conociste algunas de las leyendas del dibujo humorístico de esa época?
Eran unas páginas interiores de Tio Vivo de tema serio, normalmente policíaco. Eran cortos cuatro o seis páginas.¡Volví a la Bruguera después de tanto tiempo! y esta vez sí que me aceptaron. Trabajaba desde casa, no en la editorial.
Más tarde en algunas comidas conocí a Ibáñez, a José Blanco del TBO, a Joso (Josep Solana)  que luego fundó la Escuela Joso.

-De hecho 10 años después colaboraste nuevamente con Bruguera en la revista de terror Morbo (1983).
Dibujé algunos guiones de Fariñas (Enrique Martínez Fariñas) que ya murió hace años. Guiones cortos de unas siete páginas. Era una revista que mezclaba relatos y novelas con ilustraciones y historietas cortas. También hice bastantes ilustraciones y se publicaron algunas historietas que ya había hecho para Terror Gráfico y otros trabajos que había publicado en Alemania. Los que yo tenía los derechos.
 Ilustraciones del autor que acompañaban los relatos de la revista Morbo

-¿Aun con los años pasados te censuraban algunas historietas en esta revista?
Sí. Recuerdo una viñeta de un verdugo que cortaba el cuello a un preso y le rodaba la cabeza. Me dijeron que era demasiado fuerte. El mismo editor no me exigía pero si que lo suavizara un poco. Hice otra viñeta en que no se veía la cabeza, solo el verdugo con el hacha con unos destellos y una onomatopeya. Al final ya era más autocensura.


Primeras páginas de historetas de terror publicadas en Morbo. Algunas con guión y dibujo de Montañá y otras con el guion de Fariñas.

-¿Puedes explicarnos que era o es el Club Dhin?
El nombre viene de Dibujantes de la Historieta e Ilustración Nacionales.
Se había fundado recientemente cuando entré. A mí siempre me ha gustado asociarme un poco para aprender. Al relacionarte con otros vas captando diferentes cosas que si estas solo dibujando. En el Club Dhin estuve unos años, nos reuníamos cada semana y montábamos exposiciones. Recuerdo que estaba Sanjulian. Aprendí mucho porque veía los originales. Preguntaba a uno o a otro.
Las reuniones al principio eran en el altillo del bar Velódromo. Un bar muy auténtico. Con muebles antiguos y mesas de roble que tenían unas muescas que se decía que eran de las pistolas de los antiguos anarquistas. Luego ya alquilamos un local. Las reuniones eran para hablar unos con otros y defender nuestros derechos. La idea era formar una especie de sindicato de dibujantes pero al final no cuajo. Hice muchas amistades y aproveché bien el tiempo porque aprendí mucho de todos. Este club ya no existe desapareció a principios de los ochenta.
 Viendo todas estas portadas de Luis Montañá de diversa temática podemos afirmar que el autor aprendió y muy bien este duro oficio.

-En el conoces a un escritor y guionista Antonio Vera. Tal vez este nombre no sea muy conocido entre los lectores pero si decimos que su seudónimo es Lou Carrigan, la cosa cambia. Fue muy popular con sus novelas en formato bolsilibro. Se inicia una fructífera colaboración novelista / dibujante para Francia con historietas y portadas de sus novelas. Cuéntanos
Él hacía unas novelas que se publicaron en tamaño pocket. Después las adaptó a la historieta. Me daba  el guión con los personajes de estas novelas adaptándolos y yo las dibujaba. “Tigre” que iba de safaris en Africa,  “Danger” en plan bélico, “Rex” que era de tema western, “Agent Spécial”  policíaco... Se publicaron en Francia en la editorial Sepp.
Hicimos varios de estos y luego unas novelas, que también se publicaron aquí. De estas hice toda la maquetación incluido el dibujo de  las portadas, diseño, logotipo etc... Iban tres o cuatro novelas y también hacía las ilustraciones interiores. Una ilustración mayor en cada encabezamiento de la novela.

-¿Uno de estos personajes de novela de Antonio Vera transformados a cómic fue Thunderman de ciencia ficción?
Era una especie de coloso forzudo que estaba en otro planeta. Representaba que cuando era recién nacido sus padres se estrellaban con una nave en ese planeta. Los de allí le llamaban así Hombre Trueno por que vino con la nave como un trueno. En este planeta habitaban monstruos y otros peligros. Hicimos una prueba y estaba muy bien, estoy orgulloso pero no lo llegamos a vender. Tardamos tiempo en terminarlo y luego ya vino lo de que la historieta no iba tan bien.


-¿No se llegó a publicar?
No, es inédito. Creo que son unas 16 páginas en tamaño grande.


-Antonio Vera crea (para Brasil en 1962) una línea de novelas con un exitoso personaje de su invención Brigitte Montfort o sea Baby-espia Mortal que también llegó a España. Hiciste las portadas e ilustraciones interiores.
Este personaje era como James Bond pero en femenino. Se publicaron muchos números en Brasil y también en España a través de Bruguera. En Brasil tuvo muchísimo éxito. La portadas de las novelas las hacía un brasileño, aunque alguna la hice yo. Antonio me pregunto que me parecía si hacíamos un álbum de cómic de este personaje. Por mí encantado. Yo siempre he estado dispuesto a dibujar aunque no me reportara demasiado beneficio económico. El de Thunderman se quedó en el cajón. El de la Baby fue un álbum en tamaño grande de  cuarenta y ocho páginas, con su portada, la rotulación... Todo. Antonio quedo encantado por que era su personaje, él tenía una imagen de ella, una chica morena, con curvas. Pues este material también quedo inédito y estaba bien pero al final ya pasó de moda. No sé que paso que cuando quisimos moverlo... Esto lo hacía a más a más de mi trabajo,  y tardé bastante tiempo en acabarlo. Cuando ya lo íbamos a mover ya se veía antiguo, la documentación ya no era la actual. Lo que pasa con estas cosas modernas es que pasan de moda. Si tu dibujas un personaje de época como Ray Benson, que por eso lo hice, no te afectan los cambios pero si haces una cosa moderna... Mira las primeras películas de James Bond con pantalones de esos de elefante, o los ordenadores...


-De todas formas ahora hay bastante revival de material antiguo.
Sí, no digo que se haga algo algún día.

-La mayor parte de tus dibujos los disfrutaron los lectores extranjeros en Francia (Rex. Agent Special), Italia, Alemania, Australia. ¿Había mucha diferencia en la forma de trabajar de un país al otro? ¿Te pedían muchos cambios?
Ellos te daban el guión y tenías que ser serio y entregarlo en la fecha. En lo que se notaba más la diferencia es que según el país la forma de los guiones cambia. En Italia estuve trabajando bastantes años para Universo de Milán. Eran páginas grandes y el guión que te entregaban era muy cinematográfico. Primer plano del chico. Plano general de esto. El mismo guionista ya te lo solucionaba. En cambio los alemanes en Bastei te colocaban unos guiones con monstruos muy raros, cuarenta o cincuenta soldados ... Dibujabas  cuatro cabezas y muchas lanzas y ya está, pero se veía que el guionista no tenía idea de cómo tenía que dibujarse. No lo contaban. 

Las dos primeras páginas fueron para la editorial italiana Editrice Universo, las tres siguientes para la alemana Bastei

-Los temas eran variados terror, western, policíaco... ¿En qué genero te sentías más cómodo?
El oeste siempre me ha gustado, ya desde pequeño. Pero el terror y policíaco también. Me gustaba variar. ¿A ver cual sería el siguiente encargo?


-Tu dibujo es realista, cuidando los fondos y detalles, pero cambias totalmente de estilo para series infantiles como Lupo y Fix y Foxi. ¿Te era fácil?
Eran unos personajes de dibujo clásico, estilo Disney. De esos que tienes que hacer primero el encaje con unas redondas o óvalos. Cada personaje tiene sus proporciones y se dibujaba en lápiz azul porque así no tenías que borrar. Al hacer el fotolito el azul no les salía. Como era a pincel si borrabas el lápiz se iba y quedaba demasiado claro.  Por eso se hacían así, en lápiz azul y sin borrar. Tenías que mandar las páginas y a veces te los devolvían para rectificar. Otras veces te lo decían para que lo recordaras para otra vez. Te mandaban una copia de la viñeta con las rectificaciones para que lo supieras. Ponían un vegetal encima de la copia con lo que tendría que haber sido. Tenían que ser perfectos en como eran los personajes con un estilo muy estricto.- Que si la nariz es una centésima de milímetro más mayor- Al final le cogías el truco.
El color lo ponían ellos.




Podemos observar los dibujos de Montañá para Fix y Foxi desde el lápiz azul, la tinta y su publicación a color en la revista. Lupo en el original a tinta y tal como se publicó.
 
Como ya tenía práctica con Fix y Foxi que eran infantiles también ilustré cuentos. Algunos con guiones míos. Ilustré un serie para RBA. En estos sí  que ponía el color directamente yo en  acuarela o témpera. No era el típico color plano mecánico.

Aunque tenía el trabajo normal, con los guiones que me enviaba Bastei, hacía bastantes años que no subían los precios que estaban congelados. Cada vez salía menos a cuenta. Supe por otros dibujantes lo de los cuentos, libros ilustrados, novelas y hasta dibujos en libros de texto. Por una viñeta en un libro de texto te pagaban lo mismo que por una página de cómic en Bastei. Había que dibujar toda una página y luego con los guiones que te enviaban llenos de monstruos. Lo hacía a través de la agencia de Norma y les comente si podían aumentar el precio. Pero no pudo ser y me pase a la ilustración de libros. Recorrí editoriales de libros y me fue bastante bien. Aumento mi calidad de vida: Trabajaba menos y cobraba más.

-También has realizado las ya casi en desuso felicitaciones navideñas.
Ya empecé en esto antes, cuando hacía publicidad. Primero fueron para un editor de Badalona que se llamaba Artgra. Postales de navidad y para bodas. A José Ortiz de Madrid en una feria le enseñé cosas mías, le gustaron y también me encargaba cuando necesitaban participaciones de boda. Hacía unos diez modelos, los supervisaban y a lo mejor se quedaban nueve. Lo combine con la publicidad.


Como podemos obervar Montañá ha diseñado y dibujado gran variedad de postales Navideñas, felicitaciones y tarjetas de boda con un estilo de dibujo totalmente diferente al de sus cómics

En la segunda parte descubriremos a su personaje propio: Ray Benson
Entrevista realizada el 30 de agosto de 2012.
CONTINUARÁ 


 Estudio de personajes por el dibujante
 
Viñeta del cómic Ray Benson

Baby Agente Secreto dibujada por el autor para los encabezamientos de las novelas de Antonio Vera

5 comentarios:

DELLIAFONTE dijo...

Muchas gracias por darme a conocer a este magnífico ilustrador. Brutal artículo de investigación.

Kaximpo dijo...

Una entrevista muy interesante. ¡Gracias a entrevistador y a entrevistado! Espero la segunda parte.

JESÚS DUCE dijo...

Extraordinario documento y estupenda entrevista. Todo ello de gran calidad, como suele ser habitual en este blog.

Un abrazo

ElRinconDelTaradete dijo...

Gracias a los tres por los elogios para ambos. Ya he colgado la segunda parte. La verdad es que yo tambien he descubierto el arte de este dibujante hace poco. He leido los cómics de Ray Benson y estan muy entretenidos y bien dibujados.

LLUÍS MONTAÑÁ dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, me alegro que os guste mi trabajo, y gracias también a El Rincón del Taradete por haber hecho difusión de él, con esta estupenda entrevista. ¡Un abrazo a todos!